SOCIEDAD, RIESGO, DESPILFARRO URBANÍSTICO Y ADMINISTRACIÓN.

Voy a comenzar por este último epígrafe para terminar al final por el mismo después de repasar los otros tres. Quizás no sea un método muy ortodoxo pero a mí la ortodoxia me importa un bledo si es útil. La Administración, me refiero a la Pública, tiene claramente sus funciones asignadas ( otra cosa es que las tenga interiorizadas) y todas las funciones tienen un punto de encuentro: la administración de todo el patrimonio económico, social y cultural acumulado por la Sociedad en su conjunto a través de la historia, es decir desde que el hombre (y la hombra) se constituyeron de forma civilizada (antes no había patrimonio sino solo naturaleza).

 

Una vez sentado este principio hay que poner sobre la mesa el hecho trascendente de que no se trata del Patrimonio de la Administración, sino del Patrimonio de la Sociedad, la pasada, la presente y la venidera. Si administran un patrimonio del que no son propietarios hay que reconocer que su responsabilidad ha de ser medida con más precisión que la del que administra un patrimonio propio.

 

Visto esto debo dejar constancia de que la valoración de la Administración ha de ser estricta y PUNTUAL, porque si se valora a tiempo pasado de cuando se están generando los acontecimientos las consecuencias pueden ser irreversibles y no recuperables. Quiere esto decir que no vale para gestionar el Patrimonio el sistema de votación en las urnas cada cuatro años, porque el daño puede haber sido irreparable para la sociedad cuando alguien después intente poner remedio: esto vale para Bus, para Zapatero, para Esperanza Aguirre y para Pilar López Partida en Valdemorillo (enumerando los escalones de la Admnistración que nos toca sufrir). Pero mi intención no se adscribe a territorio alguno sino que trata de dejar constancia de una situación por la que LAS SOCIEDADES MODERNAS ESTÁN DEMOSTRANDO DISPONER DE INSTITUCIONES INADAPTADAS A LOS TIEMPOS.

 

El despilfarro inmobiliario o urbanístico no es un tema exclusivamente privado o particular, puesto que está tratando variables macroeconómicas, es decir de la sociedad en su conjunto. La Administración no puede echar balones fuera diciendo que hay instituciones privadas y que la libertad de mercado traslada la responsabilidad a los individuos, a las familias, a las empresas o a la banca (todos ellos con su afán especulativo). El Patrimonio es de la sociedad en su conjunto (independientemente de los títulos de propiedad que se ostenten). El volumen de dinero circulante, el consumo global, el ahorro y la inversión (o falta de ella por escasez de liquidez) es de todos y nos afectan a todos, a los pobres más que a los ricos.

 

Y paso a otro de los epígrafes que he enunciado: el riesgo. Todas las decisiones se toman con un determinado nivel de riesgo o sino nunca se podría avanzar en este deambular sobre este entorno natural que heredamos de nuestros antepasados (incluido el hombre de neandertal). Todos los entes toman decisiones con un determinado riesgo menos la Administración que decide con EL RIESGO PARA LOS DEMÁS. Esta es la actitud funcionarial que invade nuestro mundo actual (también en España y en Valdemorillo). Y es que los políticos se han convertido en funcionarios en lugar de hacer que los funcionarios FUNCIONEN. Estoy empleando la expresión de funcionario cn un sentido peyorativo como podrán haber notado.

 

Y aquí quiero terminar por donde empecé con un ejemplo para que se pueda entender más claramente lo que quiero decir. Me voy a referir al Hotel del Algarrobillo (como ven no entro en temas delictivos de sobornos ni de prevaricaciones, simplemente de decisiones administrativas irresponsables). Independientemente de las actuaciones Judiciales y de la Leyes que han llevado a la situación en la que creo nos encontramos, lo cierto es que unas Administraciones han permitido CONSTRUIR una edificación que ahora aparece como ilegal y ha de ser demolida (a no ser que se cambien las leyes y todo pueda arreglarse). ¿Quién decide la autorización? Las Administraciones. ¿Quién sufre las consecuencias del despilfarro de tener que demoler el edificio? La Sociedad en su conjunto, puesto que tendrá que ser pagado con FONDOS PÚBLICOS. Cual será la responsabilidad de la Administración: ninguna, como mucho se buscará a una cabeza de turco que puede llegar a ser la “Secretaria de la planta X” que no pasó el expediente a quien tenía. Si alguien tuviera vergüenza “torera” como se decía antes se acercaría al toro y se arriesgaría a recibir una cornada con la Dimisión, el Cese fulminante o la Jubilación anticipada, como hacen en otros sitios.

 

Mientras los políticos sean como funcionarios y los funcionarios no exijan que les dejen cumplir con sus obligaciones a todas las instituciones sociales (incluidos los sindicatos y los partidos políticos que son absolutamente “disfuncionales”, es decir que no llegan ni a funcionariales) esta sociedad está condenada a tantas crisis como se les antoje al destino o las “parcas y las furias” de los griegos. O se van ellos o nos tendremos que ir nosotros de este país lleno de iglesias vacías y de cuarteles en el exterior.

 

Quien quiera oir que oiga y quien quiera entender que se aplique el cuento, esto va para todos.

 

Miguel Angel Ramos Lázaro     

 

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