El cabo suspendido, el concejal de seguridad y ellas. (Por Luis Chamarro)

Una nota de prensa recogida en la web municipal informa que los juzgados han archivado la denuncia que la alcaldesa  había puesto por los hechos conocidos a través de una cadena de televisión, por las actividades llevadas a cabo por el entonces cabo jefe de policía.  No se acompaña a la nota el dictamen del asunto pero, al parecer, el uso de una cámara oculta invalida la información como prueba. Es decir, que la venta de los pájaros fuera control legal, fiscal y administrativo se daba, se muestra, pero como nadie, ni policía municipal, ni Guardia Civil, se personaron al día siguiente para verificar los hechos los pájaros, con las jaulas, comederos, cacas y alpistes salieron camino de otros destinos, fuera del domicilio del cabo jefe de policía local de Valdemorillo.

Del domicilio del cabo, de la casa reconstruida, de las edificaciones anejas, como de la venta de las aves ya se había hablado en plenos municipales anteriores a la emisión televisiva. Con sus formas habituales lo puso encima de la mesa la señora Villanueva, segunda alcaldesa, reclamando a la ahora su socia, la primera alcaldesa, explicaciones. Los servicios urbanísticos no actuaron. El núcleo zoológico no se controló. El negocio siguió funcionando sin que la policía local, los subordinados del cabo, se dieran por enterados. ¿Y lo de las multas y los achatarramientos de vehículos que está viéndose en otros juzgados?

Llegó  el pacto de gobierno y el olvido de todo lo  dicho.  Por negar, por callar estas y otras cuestiones es por lo que se les puede llamar mentirosos, entre otras cosas, a los tres de Pivalde.  Y a los ocho del PP igualmente.

Ahora con la línea jurisprudencial contraria a las cámaras ocultas se da esta situación por lo realizado por la televisión tras los pasos del cabo. Sin embargo, a ellas, a las dos alcaldesas y al concejal de seguridad y festejos se les pusieron las cámaras y los micrófonos delante. Libremente hicieron o dijeron lo que creyeron pertinente. Incluso escapar a la carrera y huir a toda velocidad por las calles del casco para no tener que contestar a las preguntas de la prensa desplazada para este asunto.

En un ataque de soberbia institucional reclaman, ellas y los suyos, que  alguien les pida disculpas no se comprende bien por qué. ¿Le aplicaron a alguno de ellos la cámara oculta? ¿No es cierto que la responsabilidad de la buena acción policial, de la vigilancia urbanística, del control medioambiental  le corresponde a las áreas delegadas, a los concejales y a los funcionarios al cargo?  ¿Cuánto de lo filmado, hablado y criticado desde la emisión de los programas de televisión queda aún pendiente de aclarar? ¿Como está lo de la licencia de obra? ¿Y los pleitos pendientes? ¿Y lo de los expedientes?

Ellas, las dos alcaldesas,  y el concejal de seguridad y festejos, seguro  que por motivos diferentes, pueden tener la tentación contraprogramar algún tipo de confrontación  dialécticacon el asunto del cabo suspendido. Espero que la ira no les embargue el sentido de la proporción en sus actos.

Luis Chamarro

 .

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s