“EN RES PUBLICA, EN IUSTITIA PROBUS, CLARUS ET HUMILIS” Por Municipios21

Pero son los corruptos anónimos los que nos deben preocupar, los del nivel que llegaron a donde llegaron y que se han aprovechado con astucia y poca vergüenza coyuntural, los que nunca salen en las noticias porque juegan en una división superior, aquellos que son intangibles para el sistema, son invisibles a los ojos de la ley. Las campañas financiadas por bancos o cajas de ahorro son tapabocas para el poder y situaciones de crisis la crisis condonará deudas por un lado a cambio de gigantes inyecciones de dinero público con cargo al PIB por el otro. Un rescate encubierto que esconde una intriga que ha venido gestándose. Esta corrupción invisible para la justicia ha movido decenas de miles de millones de euros los últimos años. Si encima un presidente es un producto creado por lobbies y preconfigurado para llegar al cargo que ostenta estamos en una encrucijada difícil, muy difícil.

Ahora nos situamos en un plano municipal: nos imaginamos a una política que comenta a una amiguita la recalificación de un terreno de rústico a urbano. Compra las tierras a precio de saldo y después construye una urbanización de chalets adosados que se venden suculentamente. Dos semanas después “la profesional” abre la puerta de su casa y se encuentra una bolsa Adidas con un fajo de billetes de quinientos y… Aquí nadie sabe nada.

Cada vez que hay una crisis, ya pasó en el 93, el pastel se reduce y las porciones son más pequeñas. Cuando los comensales se ponen nerviosos porque no pillan cacho a uno se le va la lengua y al otro le aparece el teléfono pinchado. Luego nos lo venderán como una depuración del sistema y mucha gente dormirá tranquila sabiendo que la justicia funciona…. ¡Esto sí que es un circo!

Si a esto unimos que el Consejo General del Poder Judicial que tenía que velar escrupulosamente por el cumplimiento limpio y diligente de la justicia española, se viene comportando de forma completamente corporativa y politiquera, tenemos un panorama judicial aun mucho más sombrios, estamos hablando de un poder fundamental que tiene que disponer de los medios suficientes, no solo en privilegios personales y velar con la máxima honradez, rapidez y transparencia, con independencia de todo tipo de poderes y con el máximo rigor profesional y la máxima honradez, por el cumplimiento de las leyes.

En M21, nos preguntamos ¿qué pasa con todos los casos denunciados en San Lorenzo desde hace años contra el Ayuntamiento de Valdemorillo y adláteres?… Son problemas muy graves que afectan a la justicia española: el corporativismo, la corrupción, el clientelismo a todos los niveles, la falta de honradez en el ejercicio de la justicia que afecta a todo el complejo judicial: a jueces, fiscales, magistrados a los diferentes niveles, a los abogados y a todo el personal e instituciones vinculadas con el campo judicial. Se podrían poner ejemplos por arriba y por abajo hasta la saciedad y muy graves que se dan todos los días.
En España, los jueces, y el resto del personal de la justicia, ante el corporativo, corrupción, clientelismo, politiquería y falta de control efectivo de su actividad, y por tanto, ante las carencias muy graves de medios eficaces y rápidos para exigirles responsabilidades ante sus desmanes y arbitrariedades en casos que constantemente se repiten, se comportan, en muchas ocasiones(hay excepciones muy honrosas), con incompetencia, prepotencia, arrogancia, irresponsabilidad, oscuridad y, sobre todo, impunidad.

Por todo ello, en España sigue pendiente la reforma de la justicia, la necesidad que tiene el sistema democrático español de dotarse de un poder, de un aparato judicial, de jueces, fiscales, magistrados, de abogados y personal judicial que, por encima de todo, sean honrados, competentes, trabajadores, claros y eficientes; que, disponiendo de los medios necesarios, actúen con la máxima justicia, con el máximo rigor profesional y sean, al mismo tiempo, controlables con el máximo rigor, claridad, rapidez y eficacia. Hablamos de una reforma judicial, de actuaciones en el campo judicial que acaben con el total desprestigio que sufre la justicia española, con el corporativismo, la corrupción, el clientelismo, el partidismo, la politiquería, la ineficiencia, la oscuridad y oscurantismo, la impunidad que afecta gravísimamente a la justicia española a todos los niveles y en todos los ámbitos.

El sistema de elección de los magistrados del máximo órgano judicial no anima a despejar las sospechas de amiguismo y politización de una institución donde la última palabra la tiene el Parlamento. Las actuaciones de Dívar, Estevill, Urquía, Rafael Tirado han abierto una espita de corrupción que empaña a toda la clase judicial. Su aproximación a los políticos, la falta de control efectivo de su profesión y una reforma judicial que nunca acaba por llegar explican la negativa calificación que obtiene entre los ciudadanos.

M21

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