Otro pleno ordinario (Por Luis Chamarro)

Cada vez que hay un pleno  municipal hay que superar las ganas de gritar y preguntar por las plazas por que es posible haber llegado a este punto de miseria institucional y política. No es que antes o después de estos actos corporativos no se evidencie la indecencia que nos asola, pero es que pleno a pleno se demuestra la flagrante perdida de oportunidades por abrir si quiera una puerta que ventile la sensación de podredumbre instalada entre los muros y los procedimientos municipales.

Como en otras ocasiones también de este pleno se marchó escandalizado algún vecino  por los visto y oído a la presidencia y a sus colegas de gobierno. Otra vez momentos para la gloria del estiércol político como ese en que el concejal de los servicios, el señor Coba, se levantó amagando de arrancarse contra un vecino que le había criticado la bronca que estaban montado en la mesa entre los concejales. Jaleado por su socio, el de los festejos, señor Redondo, acabó por tomar asiento, pero ahí quedó el gesto, como en taberna de naipes, de faca y capa. Para huevos los cogochos, mientras la presidenta se ventilaba argumentalmente por lo del cocido solidario y publicitario de una mercantil avalada por el Ayuntamiento.

Siguieron los momentos, con la concejala del ambiente, la señora Villanueva, contando que conocía quien se llevaba sabanas y guantes de los hospitales públicos para luego utilizarlos en los geriátricos privados, para con ello defender la gestión privada de la sanidad pública. Retorcido. Si el de la residencia geriátrica que tomaba las sabanas y los guantes para su negocio privado, según ella, fuera puesto al frente de un hospital con el nuevo modelo de gestión igual montaba un negocio paralelo para suministrar materiales a cualquier cobo calleja de la geografía hispana. Muchos de los que oímos lo allí manifestado nos preguntamos por que no denunció esa cuestión la señora Villanueva. ¿Podría tener algún impedimento para hacerlo?

Todo el verano sin que la piscina municipal y el bar cumplieran  los requisitos  de higiene legales según las inspecciones del servicio público del área sexta.  La señora alcaldesa impidió que contestara el concejal del área, solo visto por el ayuntamiento el día de cobro y cuando tiene que levantar una extremidad para votar al dictado.

Más de tres meses sin recibir a los representantes de los más de dos mil vecinos que reclaman que el autobús pase por el centro, regulándose con un semáforo la circulación.  Vecinos cuya queja no tiene fundamento según ella por que las firmas se han coordinado por “un establecimiento hostelero” del municipio.  Todo un argumento de gaviola jefa.

Otro pleno ordinario, con más cuestiones, con más gestos, con la misma gente arriba y abajo. Eso quiere decir que el señor Franco no estaba.  ¡! Vaya mundial ¡!

LCH

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s